A windmill with white sails and a red structure, mounted on an elevated base, with a rural landscape in view.

Tigalate Mill in La Palma: history, visit, and heritage

En el sur del municipio de Villa de Mazo, en el este de La Palma, el barrio de Tigalate guarda un pedazo de la historia rural de la isla: un molino de viento del llamado Sistema Ortega. Este tipo de molino nació en la propia Villa de Mazo en el siglo XIX y, con el tiempo, se convirtió en una de las grandes aportaciones de Canarias a la técnica de moler el grano. Por eso, hablar del molino de Tigalate es, en realidad, hablar de un invento palmero.

El Sistema Ortega: un invento palmero

Hacia 1868, Isidoro Ortega Sánchez (1843-1913), vecino de Villa de Mazo, ideó un nuevo modelo de molino de viento. Ese mismo año, un boletín de la Sociedad Económica de Amigos del País de Santa Cruz de La Palma ya describía el invento. A diferencia de otros molinos, el de Ortega no copiaba modelos de fuera: nació y creció en la isla.

Además, el invento tuvo éxito. Los Ortega levantaron molinos en Monte Pueblo (la casa de Isidoro, en Mazo), en Tigalate, en Santa Lucía (Puntallana) y en Garafía. También llevaron su sistema a Tenerife y a La Gomera. Más tarde, en Fuerteventura y Lanzarote, las conocidas «molinas» copiaron la idea, aunque con aspas distintas.

Features of the Tigalate Mill

El molino palmero no se parece a los clásicos molinos de torre de piedra. En su caso, el Sistema Ortega combina una casa-molino de una planta con una estructura de madera que sostiene las aspas. Dentro, la maquinaria (tolvas, engranajes y piedras de moler) transformaba el trigo y el millo en harina y gofio.

Su gran novedad estaba en la forma de orientarse al viento. Todo el mecanismo giraba sobre un eje central apoyado en el suelo de la casa. Así, el molinero podía mover el conjunto hasta encarar el viento, guiado por una veleta que marcaba la dirección dentro del propio molino.

Cultural and tourist importance of the mill

Durante décadas, estos molinos fueron clave en la economía de la isla, hasta que los motores de combustión cambiaron la forma de producir harina. Hoy, los que siguen en pie son auténticos iconos del paisaje rural. Por eso, el molino de Tigalate tiene un gran valor:

  • Es testigo de una técnica nacida en La Palma y única en el mundo.
  • Además, recuerda el modo de vida rural de la isla, cuando cada barrio molía su propio grano.
  • Por último, forma parte de un patrimonio que los expertos piden proteger, ya que estos molinos aún no tienen la máxima protección legal como Bien de Interés Cultural.

Si quieres saber más, el libro El Sistema Ortega: el molino de viento de la isla de La Palma (2019), de Manuel Poggio Capote y Antonio Lorenzo Tena, recoge su historia con detalle.

Visiting the Tigalate Mill: a unique experience

Tigalate es un barrio tranquilo del sur de Mazo, entre Tiguerorte y Montes de Luna, con vistas al mar y al paisaje volcánico. De hecho, ya en época prehispánica esta zona daba nombre al antiguo cantón de Tigalate. Por tanto, el paseo por el barrio es en sí mismo un viaje a la historia de la isla.

Antes de ir, conviene tener en cuenta que muchos de estos molinos son de propiedad privada y no siempre se pueden visitar por dentro. Por eso, lo mejor es pedir información en la oficina de turismo de Villa de Mazo y, en todo caso, contemplarlos desde fuera con respeto. Además, puedes completar la ruta con el molino de Monte Pueblo, el primero que levantó Isidoro Ortega en su propia casa.

Conclusion

En resumen, el molino de Tigalate es mucho más que una vieja construcción: es parte de un invento palmero que llegó a varias islas y cambió la forma de moler el grano en Canarias. Si visitas La Palma, merece la pena acercarte a Villa de Mazo y descubrir la historia del Sistema Ortega.

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