Pueblo costero con edificios blancos, montañas en el fondo, mar a la izquierda; paisaje histórico y rural.

La isla canaria indomable: historia y misterio

Imagina una isla volcánica, verde y abrupta, que quedó siempre fuera del alcance de la gran potencia de la Antigüedad. La Palma nunca fue romana. Los autores clásicos hablaron de las Islas Afortunadas casi como de un lugar de fábula, y la isla de los benahoaritas siguió su propio camino hasta la conquista castellana, a finales del siglo XV. Te contamos qué sabemos de esa historia y dónde puedes descubrirla hoy.

Textos antiguos y silencios

Autores como Plinio el Viejo y Ptolomeo citaron las Islas Afortunadas, un archipiélago lejano que los romanos conocían más por relatos que por experiencia directa. Plinio recoge noticias de una expedición enviada por Juba II, rey de Mauritania y aliado de Roma, que habló de islas con perros grandes, montañas y costas difíciles. Algunos nombres de aquellas fuentes, como Junonia, se han intentado relacionar con islas concretas, pero ninguna mención identifica con seguridad a La Palma, a la que sus pobladores llamaban Benahoare.

Roma nunca ocupó Canarias

Roma no conquistó ni colonizó ninguna isla canaria. La arqueología sí ha encontrado pruebas de contactos puntuales, sobre todo en las islas orientales, como el taller de tinte púrpura del islote de Lobos, frente a Fuerteventura, o ánforas halladas en el mar. En La Palma, en cambio, el registro es casi inexistente. Eso no demuestra que ningún barco llegara nunca, pero sí que no hubo administración, guarniciones ni asentamientos romanos.

Por qué Roma miró hacia otro lado

  • Una costa difícil: acantilados, pocas bahías abrigadas y un mar a menudo bravo. La Palma apenas tiene puertos naturales.
  • Una logística cara: abastecer una guarnición tan lejos habría sido arriesgado y costoso.
  • Poco interés económico: los recursos más atractivos, como los tintes, podían obtenerse más cerca del continente.
  • Otras prioridades: las fronteras del Rin y del Danubio, Egipto y el grano pesaban mucho más que unas islas remotas.

Benahoare: territorio y cultura

El corazón de la isla es una enorme caldera volcánica, la Caldera de Taburiente, rodeada de cumbres que superan los 2.400 metros. En ese territorio vivían los benahoaritas, una sociedad de pastores que aprovechaba los recursos del monte y del mar y que estaba organizada en cantones. Utilizaban cuevas como vivienda y como lugares de enterramiento, y dejaron numerosos grabados rupestres, muchos con motivos de espirales y círculos. Su toponimia sigue viva en nombres como Aceró, que era como llamaban a la Caldera, Idafe o Tigalate.

Dónde descubrir la historia benahoarita

  • Parque Arqueológico de Belmaco (Villa de Mazo): una cueva con grabados rupestres y un centro de interpretación.
  • La Zarza y La Zarcita (Garafía): uno de los conjuntos de arte rupestre más bellos de Canarias, en un entorno de bosque.
  • Centro de Interpretación El Tendal (San Andrés y Sauces): la vida en las cuevas de los antiguos palmeros.
  • El Roque Idafe, en la Caldera de Taburiente, protagonista de leyendas aborígenes.

Un itinerario de tres días

  • Día 1, el norte: La Zarza y La Zarcita por la mañana; por la tarde, la costa de Garafía y los miradores sobre los acantilados; por la noche, estrellas desde algún mirador del noroeste.
  • Día 2, la Caldera y la cumbre: entrada al Parque Nacional de la Caldera de Taburiente por Los Brecitos y, si el tiempo lo permite, subida al Roque de los Muchachos.
  • Día 3, el sur y los volcanes: Belmaco por la mañana y un tramo de la Ruta de los Volcanes por la tarde, desde el Refugio de El Pilar.

Consejos prácticos

  • Ropa por capas: en un mismo día puedes pasar del fresco de la cumbre al calor de la costa.
  • Senderos: consulta su estado antes de salir, sobre todo después de lluvias o viento fuerte.
  • Patrimonio: en los yacimientos no toques ni calques los grabados.

Datos rápidos

  • Nombre aborigen: Benahoare; sus habitantes, benahoaritas.
  • Pico más alto: Roque de los Muchachos, 2.426 m.
  • Protección: toda la isla es Reserva de la Biosfera.
  • Parque Nacional: Caldera de Taburiente.
  • Cielo protegido: la Ley del Cielo regula la iluminación para proteger la observación astronómica.

Mira la isla en directo

Antes de viajar, puedes comprobar si las nubes cubren las cumbres o si el cielo está limpio con nuestras webcams de La Palma, como las de Santa Cruz de La Palma o Los Llanos de Aridane.

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