El misterioso cementerio submarino de Malpique
En el fondo del océano, frente a la costa sur de La Palma, se encuentra uno de los lugares más simbólicos del archipiélago: las cruces de Malpique. Este cementerio submarino no contiene tumbas. Es un homenaje sumergido a los 40 jesuitas asesinados frente a Fuencaliente en el siglo XVI. Se les conoce como los Mártires de Tazacorte.
Un homenaje bajo el mar
A finales de los años noventa se sumergieron 40 cruces frente a la playa de Malpique, en Fuencaliente. Cada una representa a un religioso asesinado. Descansan a unos 15 o 20 metros de profundidad. Con el tiempo, se han cubierto de algas y vida marina, adquiriendo un aspecto solemne y casi espectral. Hoy, este lugar es una inmersión muy conocida entre los buceadores que visitan La Palma.
¿Qué recuerdan las cruces de Malpique?
La historia se remonta a 1570. El 5 de junio de ese año partió de Lisboa una expedición de misioneros de la Compañía de Jesús con destino a Brasil. La dirigía el padre Ignacio de Azevedo. Uno de los barcos transportaba a 40 jesuitas: 32 portugueses y 8 españoles. La embarcación se separó del resto e hizo escala en La Palma.
Los religiosos se detuvieron en Tazacorte. Según la tradición, el padre Azevedo celebró allí su última misa, en la ermita de San Miguel. Poco después, el 15 de julio de 1570, el barco navegaba frente a Fuencaliente rumbo a Santa Cruz de La Palma. Entonces fue atacado por los corsarios hugonotes del capitán Jacques de Sores. Los 40 jesuitas fueron asesinados y arrojados al mar.
Reconocimiento eclesiástico y memoria histórica
La Iglesia reconoció su martirio en varias ocasiones. Entre estos reconocimientos destaca el del papa Benedicto XIV, en 1742. Posteriormente, en 1854, el papa Pío IX los beatificó. Su festividad se celebra el 15 de julio.
Además del cementerio submarino, existe otro monumento conmemorativo. En 2014 se inauguró una gran cruz de piedra junto al faro de Fuencaliente, cerca del lugar del ataque.
Un lugar vivo entre las olas
Aunque conmemoran a los fallecidos, las cruces de Malpique siguen llenas de vida. El mar las ha transformado en arrecifes artificiales. Estos sirven de refugio a peces y otros organismos marinos. Así, historia, fe y naturaleza se entrelazan en uno de los fondos submarinos más especiales de Canarias.
Si quieres contemplar en directo el mar de la costa oeste de La Palma, visita nuestra webcam de Charco Verde. También puedes consultar la de la playa de Tazacorte, donde los mártires hicieron su última escala.

