La Reserva de la Biosfera del Macizo de Anaga
Anaga alberga el mayor número de endemismos

La Reserva de la Biosfera del Macizo de Anaga: Un Tesoro Natural Único
La Reserva de la Biosfera del Macizo de Anaga es uno de los espacios naturales más importantes de Europa. Situada en el extremo noreste de Tenerife, entre Santa Cruz, La Laguna y Tegueste, fue declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 2015. Destaca por su enorme diversidad biológica y por concentrar un número de especies endémicas excepcional, por lo que se considera uno de los lugares con más endemismos de Europa.
Por esta riqueza, el Comité Internacional del Corredor Biológico Mundial la ha reconocido como el Kilómetro Cero de la Flora Vascular, en referencia a su importancia para la conservación de las especies vegetales.
Gran cantidad de especies endémicas
En Anaga crecen plantas que no se encuentran en ningún otro lugar del mundo. Algunas de las más conocidas son el amagante de Chinamada, la violeta de Anaga, la lechuguilla de Chinobre, el tomillo de Taganana y la pelotilla de Chinamada. Varias de ellas solo viven en este macizo, a menudo en unos pocos riscos o barrancos, por lo que son especialmente frágiles.
Además de la flora, Anaga es refugio de fauna endémica, como las palomas de la laurisilva (la turqué y la rabiche) y numerosos invertebrados exclusivos de la zona.
El bosque de laurisilva y los caseríos de Anaga
Gran parte de esta biodiversidad se concentra en la laurisilva, un bosque húmedo heredero de la vegetación que cubría el sur de Europa hace millones de años. Gracias a la humedad de los vientos alisios, las cumbres de Anaga suelen estar envueltas en niebla, lo que crea un ambiente casi mágico que te contamos en El Bosque Encantado de Anaga.
Pero Anaga no es solo naturaleza. En sus barrancos sobreviven pequeños caseríos como Chinamada, con sus casas cueva, o Taganana, uno de los pueblos más antiguos de la isla. Su forma de vida tradicional es parte del valor que la UNESCO quiso proteger.
Protección internacional desde 2024
Desde 2024, el Macizo de Anaga forma parte del Corredor Biológico Mundial, un proyecto global enfocado en conectar y proteger áreas naturales. Su adhesión se anunció durante el I Congreso Internacional de los Océanos, celebrado en El Hierro, donde se resaltó la importancia de recuperar los ecosistemas afectados.
Este reconocimiento integra senderos, barrancos, zonas marinas y otros espacios de Anaga en una red internacional de conservación. De esta forma, se refuerza la protección de uno de los lugares más valiosos de Canarias.
Cómo visitar Anaga
El mejor punto de partida es el Centro de Visitantes de la Cruz del Carmen, desde donde salen varios senderos señalizados por el bosque. Si te gusta caminar, en nuestra guía de rutas de senderismo en Tenerife encontrarás algunas de las más bonitas del macizo. Recuerda no salirte de los caminos ni recoger plantas: muchas de estas especies están protegidas.
Antes de ir, consulta el tiempo en directo con nuestras webcams de la zona, como la de la playa de Benijo, en la costa norte de Anaga, o la de Las Teresitas, a los pies del macizo.
Para conocer más especies y rutas, puedes consultar la información oficial de la Reserva de la Biosfera de Anaga.

