Leyendas y realidad sobre los tesoros templario y vándalo
Tenerife, ¿la isla de los dos tesoros?

¿Dónde está el tesoro templario en Tenerife?
Existen teorías que sugieren que el tesoro de los templarios podría estar escondido en Tenerife. Es una leyenda muy popular, pero conviene separar el mito de la historia: no hay ninguna prueba documental ni arqueológica que la respalde.
La Orden del Temple fue perseguida en Francia a partir de 1307 y disuelta por el papa en 1312. Desde entonces circulan leyendas sobre una flota templaria que habría huido con el tesoro de la orden, y algunos autores la sitúan en Escocia, en Portugal o incluso en Canarias. Sin embargo, ningún documento de la época menciona barcos templarios en el archipiélago.
La conexión entre los templarios y Tenerife
Los defensores de esta teoría señalan que, a comienzos del siglo XIV, navegantes genoveses como Lancelotto Malocello ya exploraban Canarias. También citan las leyendas de Güímar sobre «hombres de luz» vestidos de blanco en el barranco de Badajoz, también llamado Chamoco, un lugar rodeado de historias de misterio. Pero son relatos populares, no hechos históricos.
Otro argumento habitual es la imagen de la Virgen de Candelaria, de piel oscura, que algunos relacionan con las «vírgenes negras» europeas. Según la tradición, la imagen apareció en la playa de Chimisay hacia finales del siglo XIV y los guanches la veneraron, asociándola a su diosa madre Chaxiraxi. Nada indica que tenga relación con los templarios.

¿Hay más tesoros escondidos en Tenerife?
La otra leyenda habla del tesoro de los vándalos. En el año 533, el general bizantino Belisario derrotó al rey vándalo Gelimer en el norte de África. Su secretario, Bonifacio, cargó el tesoro real en un barco con destino a Hispania, pero, según el historiador Procopio, los vientos contrarios impidieron que el barco zarpara y Bonifacio terminó entregando el tesoro a los bizantinos. Belisario lo llevó después a Constantinopla.
Aun así, hay quien cree que parte de ese tesoro pudo acabar en Canarias. Para alimentar la teoría se suele citar a los cronistas que describieron a algunos guanches de piel y cabello claros, pero hoy sabemos que los antiguos canarios procedían del norte de África, de pueblos amazighes o bereberes, como confirman los estudios genéticos.

¿Dónde buscar el tesoro?
Entre los lugares que más se citan en estas leyendas están el barranco de Chamoco, el barranco de Masca y la Degollada de Yeje. En Yeje, en Buenavista del Norte, hay grabados rupestres que los arqueólogos relacionan con el culto al sol de los guanches, aunque algunos aficionados quieren ver en ellos la cruz templaria o «cruz patada».
En definitiva, no hay ninguna prueba de que en Tenerife haya un tesoro templario ni vándalo. Pero las leyendas forman parte del encanto de la isla y son una buena excusa para visitar lugares como el valle de Güímar o el oeste de Tenerife.
Conclusión
Tenerife guarda mucho más que playas y volcanes. Su pasado está lleno de historia, leyendas y misterios que merece la pena descubrir, siempre distinguiendo lo que cuentan los mitos de lo que dicen las fuentes históricas.

