Tajuya: el alma ancestral de La Palma
En el oeste de La Palma, entre los municipios de Los Llanos de Aridane y El Paso, se encuentra Tajuya, un caserío rural con una historia mucho más antigua de lo que parece. Antes de la conquista castellana, esta zona era el corazón de Tihuya, uno de los cantones o territorios en que se dividía la isla de los benahoaritas, sus primeros habitantes.

El cantón de Tihuya
Los benahoaritas organizaban La Palma en una docena de cantones, cada uno con su propio jefe. El de Tihuya, cuyo nombre se conserva en el actual Tajuya, se extendía por las tierras del oeste de la isla. Según las crónicas, en 1447 sus habitantes, liderados por Echedey, rechazaron un desembarco castellano dirigido por Guillén Peraza, que murió en el combate.
En las medianías y zonas altas de Tihuya hubo numerosos poblados de cabañas. Muchos de esos restos quedaron sepultados por las coladas de la erupción del volcán Tajogaite en 2021, que afectó de lleno a esta parte de la isla.
La huella benahoarita que aún se puede visitar
Aunque parte del patrimonio de la zona se perdió bajo la lava, en los alrededores todavía puedes conocer de cerca el mundo de los antiguos palmeros:
- Lomo de La Fajana (El Paso): un santuario benahoarita con grabados rupestres, entre ellos motivos en forma de sol.
- El Verde (El Paso): a pocos minutos a pie de La Fajana, con varias cuevas y la espiral grabada más grande hallada en La Palma.
- Museo Arqueológico Benahoarita (Los Llanos de Aridane): la mejor introducción a la vida, las creencias y la conquista de los benahoaritas.
La tradición local también habla de una Cueva del Rey, en la zona de Tamanca, que habría sido la morada del jefe de Tihuya.
Consejos para tu visita
- Respeta los yacimientos: son espacios protegidos. No toques los grabados ni camines sobre ellos.
- Infórmate antes de ir: algunos accesos han cambiado tras la erupción de 2021. Consulta en el Museo Arqueológico Benahoarita o en la oficina de turismo.
- Combina la visita con el Parque Nacional de la Caldera de Taburiente, que también fue un territorio sagrado para los benahoaritas.
Más allá de la piedra
Tajuya es un buen ejemplo de cómo en La Palma pasado y presente conviven en el mismo paisaje: un territorio benahoarita, transformado por los volcanes y todavía lleno de memoria.
Puedes ver en directo el paisaje del oeste de la isla con nuestra webcam del Valle de Aridane, o la costa de Puerto Naos, donde según algunos autores pudo producirse el desembarco de 1447.

