El misterio del Barranco de Badajoz, en Güímar (Tenerife)
En el sureste de Tenerife, en el municipio de Güímar, se abre uno de los barrancos más conocidos —y más comentados— de Canarias: el Barranco de Badajoz. Nace a más de 1.800 metros de altitud, cerca de Izaña, y desciende unos 9,6 kilómetros hacia el valle de Güímar; en su tramo medio se convierte en un cañón de paredes verticales.
De Chamoco a Badajoz: un poco de historia
Los guanches llamaban a esta zona Chamoco, un nombre que muchos vecinos todavía usan. El actual procede de Juan de Badajoz, un conquistador castellano que recibió tierras aquí tras la conquista de la isla, a finales del siglo XV.
En una de sus paredes, a unos 100 metros de altura, se encuentra la Cueva del Cañizo, que debe su nombre a las varas de madera encajadas en su techo. En ella se han hallado momias guanches: fue un lugar de enterramiento aborigen.
Desde el siglo XIX, el barranco se perforó con galerías para captar el agua que se filtra por la roca, como las de Acaymo o El Almagro, que todavía abastecen a la agricultura de Güímar. Algunas, como la del Cañizo, están cerradas por su peligrosidad.
Leyendas y misterio
El Barranco de Badajoz es famoso sobre todo por sus leyendas. Desde hace décadas circulan relatos de luces extrañas, esferas luminosas, apariciones de “seres de luz”, murmullos nocturnos e incluso la historia de la “Niña de las Peras”, que habría desaparecido y vuelto a aparecer años después sin haber envejecido. Son historias sin ninguna base comprobada, pero han convertido el barranco en un clásico del misterio canario y en destino de rutas nocturnas guiadas.
Senderismo en el barranco
Más allá de las leyendas, el barranco es un paisaje espectacular, con madroños, dragos y abundante flora endémica. La ruta más habitual recorre unos 6 kilómetros de ida y vuelta: no es especialmente difícil, pero tiene pasos estrechos y algún tramo en el que hay que trepar un poco, así que conviene llevar buen calzado. El curso alto del barranco forma parte del Parque Natural de la Corona Forestal y del Paisaje Protegido de las Siete Lomas.
Antes de ir, consulta el estado de los senderos, no entres en las galerías y evita el barranco en días de lluvia por el riesgo de desprendimientos. Puedes ver el valle en directo con nuestras webcams de Güímar.

