Castillo de San Cristóbal
El Castillo de San Cristóbal fue la principal fortaleza de Santa Cruz de Tenerife durante más de tres siglos. Aunque hoy ya no se alza sobre la costa, sus restos se conservan bajo la Plaza de España, en pleno centro de la capital, y se pueden visitar.
Historia del castillo
Las obras comenzaron en diciembre de 1575, por orden del gobernador Juan Álvarez de Fonseca, y el castillo entró en servicio en enero de 1577, cuando se instaló su artillería. Fue la primera gran fortificación de Tenerife y la defensa principal de la bahía de Santa Cruz. Además, sirvió como residencia de los Capitanes Generales y sede del Gobierno Militar.
Su momento más famoso llegó el 25 de julio de 1797, durante el ataque británico dirigido por el contraalmirante Horatio Nelson. Según la tradición, un disparo del cañón conocido como El Tigre le destrozó el brazo derecho, que tuvo que ser amputado. La defensa de Santa Cruz terminó con la derrota de la escuadra británica.
De la demolición al redescubrimiento
Con el crecimiento de la ciudad, el castillo perdió su función militar y en 1928 fue demolido para construir la Plaza de España. Durante décadas sus restos permanecieron enterrados, hasta que en 2006, durante la remodelación de la plaza, salieron a la luz sus antiguos muros.
Gracias a ese hallazgo, el proyecto de la plaza se modificó para incluir una galería subterránea donde hoy se pueden ver:
- Los restos de los muros originales de la fortaleza
- El cañón El Tigre, una pieza de bronce de unos 3 metros de largo y 2.000 kilos, expuesta en una sala propia desde 2009
- Paneles que explican la historia defensiva de Santa Cruz, gestionados por Museos de Tenerife
La visita es breve y muy recomendable si paseas por el centro de Santa Cruz. Y desde casa puedes ver en directo cómo luce hoy el lugar donde estuvo el castillo con nuestra webcam de la Plaza de España.

