La mirada al sur de la ciudad, desde una cota elevada que alcanza una notable altitud, condensa décadas de historia y un porvenir que ya se dibuja con líneas claras. Desde esta torre, que se erige como un punto de observación similar a una montaña en miniatura, se aprecia un escenario que integra la identidad de la isla: el puerto, los barrios y, en el horizonte, el majestuoso Teide, parte del emblemático Parque Nacional del Teide. En esta misma escena conviven el trazado de la TF-1, el perfil inconfundible del Auditorio y, en primer plano, el gran vacío que dejará la refinería. Lejos de ser un simple mosaico urbano, este paisaje refleja una ambiciosa apuesta por recuperar el litoral, revitalizar la urbe y dotarla de calles, parques, viviendas y espacios culturales de alta calidad.
Desde la Torre 1 —ubicada en un punto que recuerda a la cumbre de una montaña— se observa el puerto, la espina dorsal de la capital, con muelles que se adentran en el Atlántico. Hacia el interior, la secuencia de barrios se eleva hasta las zonas verdes del parque rural de Anaga, mientras que al oeste se despliega el tejido de las áreas modernas, donde la trama urbana gana densidad y servicios.
Esta panorámica no solo refleja la razón de ser de la ciudad —el mar, el intercambio y la logística—, sino también una oportunidad única: devolver el litoral a sus habitantes y, de paso, permitir a cualquiera disfrutar de una perspectiva sur en tiempo real.
La salida de la refinería ha activado la mayor operación de regeneración urbana en Canarias: un nuevo ámbito de más de 570.000 m². Las cifras detrás del proyecto revelan una estrategia clara y equilibrada.
En resumen, el objetivo va más allá del urbanismo: se trata de construir una «ciudad de 15 minutos», con calidad ambiental, proximidad a servicios y una relación renovada entre la capital y su litoral sur.
Aire, suelo y agua: el giro ambiental ya en marcha
En primer lugar, la eliminación de los procesos de refinado reducirá significativamente las emisiones que afectaban a la urbe. Por otra parte, la limpieza de suelos —con supervisión técnica independiente—, la retirada controlada de instalaciones y la gestión responsable de residuos industriales forman la base de esta transformación ecológica.
Entre las medidas clave previstas destacan:
- Remediación de suelos con control riguroso, siguiendo protocolos similares a los aplicados en espacios naturales protegidos.
- Control estricto de polvo, ruido y efluentes durante todas las fases de obra.
- Incremento de infraestructura verde con especies autóctonas adaptadas al clima local.
- Gestión eficiente del agua mediante riego inteligente y aprovechamiento de recursos locales.
En definitiva, más que una renovación urbana, se trata de una reparación ecológica con vocación de permanencia.
Movilidad: acercar el mar, alejar el tráfico pesado
Por un lado, el traslado de la logística de carburantes al Puerto de Granadilla permitirá desconectar el tráfico pesado del núcleo urbano. Al mismo tiempo, el nuevo barrio se diseñará con criterios de movilidad sostenible: itinerarios peatonales, red ciclista y prioridad para el transporte público.
Los elementos operativos incluyen:
- Calles internas de baja velocidad y diseño calmado.
- Itinerarios ciclistas y peatonales que conecten con la Avenida Tres de Mayo y la franja marítima.
- Paradas de guagua estratégicamente ubicadas, con información actualizada sobre condiciones locales.
- Conexiones seguras y atractivas con hitos como el Auditorio y el Parque Marítimo.
Cronograma en cuatro fases
El proceso se desarrollará en etapas superpuestas, combinando eficiencia y seguridad técnica.
| Etapa |
Periodo aproximado |
Qué ocurre |
| Fase 1 |
2022–2025 |
Retirada de equipos iniciales y primeras áreas de saneamiento del suelo. |
| Fase 2 |
2024–2025 |
Puesta en servicio del nuevo parque de almacenamiento en Granadilla. |
| Fase 3 |
2025–2028 |
Desmantelamiento total y remediación integral del suelo. |
| Fase 4 |
2028–2030 |
Urbanización: parques, vías, equipamientos y primeras viviendas. |
Durante este proceso, las normas urbanísticas transitorias permitirán iniciar parques y dotaciones sin esperar al planeamiento definitivo. Además, las webcams en directo ofrecerán seguimiento visual del avance.
Una operación metropolitana, no solo local
Asimismo, este proyecto debe entenderse en el contexto del área metropolitana. La nueva zona se integrará fluidamente con:
- La Avenida Tres de Mayo, eje de actividad y acceso.
- El corredor sur hacia la TF-1, con enlaces mejorados.
- El frente cultural y de ocio, incluyendo el Auditorio y el Parque Marítimo.
- Las plazas del centro histórico, verdaderos ágoras cívicas donde se entrelazan tradición y modernidad.
En consecuencia, el resultado será una capital caminable junto al mar, que conecta su pasado con un futuro sostenible.
Economía urbana diversificada
Además, el período entre el desmantelamiento industrial y la construcción civil generará empleo especializado. Del mismo modo, se fomentará el mantenimiento de parques, la apertura de comercios —incluido el tradicional mercado local— y nuevos servicios.
Entre los objetivos destacan:
- Diversificar la economía local hacia servicios, cultura y conocimiento.
- Promover pymes en planta baja con horarios extendidos para dinamizar las calles.
- Ofrecer viviendas de distintas tipologías e ingresos, integradas en un entorno con parques, colegios y clima agradable.
Puerto y ciudad: una relación renovada
Por otra parte, la panorámica sur recuerda una verdad fundamental: sin el puerto, no existiría la capital. Aún hoy, es motor de empleo y puerta de entrada de mercancías y cruceros. Por lo tanto, la transformación urbana busca un equilibrio más saludable entre actividad portuaria y calidad de vida residencial.
Los principales retos son:
- Reducir ruido y emisiones mediante electrificación de muelles y combustibles limpios.
- Restablecer la accesibilidad peatonal al mar con miradores y arte público.
- Transformar el paisaje portuario en un atractivo urbano, reforzado por cámaras en vivo que documentan su evolución.
Seguimiento en tiempo real
Gracias a las webcams turísticas, es posible observar la transformación del litoral en directo. Algunos puntos clave incluyen:
Esta red ofrece una experiencia dinámica, con vistas actualizadas que muestran la evolución del sur de la ciudad.
Participación ciudadana y gobernanza técnica
Igualmente importante, transformar una superficie equivalente a decenas de manzanas exige consenso. Por ello, el proyecto ha contado con el diálogo entre urbanistas, colegios profesionales, empresas y vecinos, respaldado por comités de seguimiento.
Entre las buenas prácticas se incluyen:
- Jornadas abiertas con expertos y ciudadanos.
- Publicación transparente de planos y cronogramas.
- Ventanillas de consulta para residentes y negocios.
- Comunicación clara sobre horarios de obra, desvíos y medidas de mitigación.
Finalmente, este enfoque reduce incertidumbre y mejora la calidad de las decisiones urbanas.
Diseño urbano con criterio climático
En la capital, el clima, el viento y el sol definen el confort al aire libre. Por esta razón, el diseño del nuevo barrio incorpora estrategias pasivas:
- Sombra continua mediante arbolado, pérgolas y toldos.
- Suelos de alta reflectancia o porosos para reducir temperaturas.
- Pasillos verdes que canalizan la brisa natural.
- Accesibilidad a equipamientos en menos de 15 minutos a pie o en bici.
- Viviendas eficientes con ventilación cruzada y energía solar.
De hecho, la excelencia urbana se medirá en calidad de vida, no solo en estética.
Indicadores de éxito
Del mismo modo, el progreso se evaluará con datos concretos:
- Calidad del aire y niveles de ruido.
- Superficie verde y suelo permeable por habitante.
- Modalidad de desplazamientos (peatón, bici, transporte público).
- Acceso a vivienda asequible y diversidad tipológica.
- Tiempos de acceso a colegios, centros de salud y cultura.
- Actividad económica en planta baja y empleo local generado.
En resumen, estos indicadores permitirán ajustar el rumbo y cumplir con la promesa de un litoral activo y saludable.
Un litoral para el uso cotidiano
Por un lado, las plazas centrales de la capital han sido grandes salones urbanos. Ahora, ese latido se traslada al sur, donde el diseño fusiona tradición marítima y vida contemporánea en un corredor de espacios públicos, áreas deportivas y culturales. Además, la conexión con el Auditorio y el Parque Marítimo redefine la experiencia urbana, mientras las avenidas se transforman en bulevares caminables.
En consecuencia, la costa, antes distante, se convierte en parte del día a día, con el respaldo de cámaras que documentan su renacer.
La mirada desde la Torre 1, hoy
Al caer la tarde, la luz se filtra entre grúas y edificios. Los sonidos del puerto se suavizan y las plazas recogen las voces de la ciudad. La vista sur —ahora accesible mediante cámaras en vivo— muestra vacíos que pronto se llenarán de árboles, bancos, juegos y fachadas renovadas.
Quien observe esta panorámica en los próximos años reconocerá los mismos hitos, pero en un paisaje más verde, abierto y accesible. La ciudad se reconcilia con su mar y construye un entorno donde historia, modernidad y calidad de vida se entrelazan.
En definitiva, la urbe emerge como un modelo de transformación urbana, donde cada elemento —desde el Teide hasta Anaga— se integra para ofrecer un espacio vivo, sostenible y profundamente humano.