Monumentos prehispánicos de Fuerteventura
Los monumentos prehispánicos de Fuerteventura cuentan la historia de los mahos, los antiguos pobladores de la isla. Antes de la conquista castellana del siglo XV, este pueblo de origen norteafricano vivió aquí durante siglos. Además, dejó grabados, poblados, cuevas y montañas sagradas que hoy podemos visitar. En esta guía te mostramos los lugares más importantes y cómo conocerlos con respeto.
¿Quiénes eran los mahos?
Los mahos eran los aborígenes de Fuerteventura y Lanzarote. Vivían sobre todo del pastoreo de cabras y se adaptaron a una tierra seca y difícil. A la llegada de los europeos, la isla estaba dividida en dos reinos: Maxorata, en el norte, y Jandía, en el sur. Hoy, el catálogo insular recoge más de 700 yacimientos arqueológicos, aunque solo seis tienen la máxima protección como Bien de Interés Cultural.
Los monumentos prehispánicos de Fuerteventura más importantes
Montaña de Tindaya, la montaña sagrada
Tindaya, en el municipio de La Oliva, es el gran símbolo de los mahos. En su cima guarda más de 200 grabados con forma de pie, llamados podomorfos. Según los expertos, muchos miran hacia el oeste y podrían tener un sentido astronómico o religioso. Por eso, la montaña es Bien de Interés Cultural. Ten en cuenta que la subida a la cumbre está regulada.
Villaggio di La Atalayita
En el valle de Pozo Negro, en Antigua, se encuentra el Villaggio di La Atalayita. Es un conjunto de más de cien construcciones de piedra volcánica, perfectamente integradas en el paisaje. Además, cuenta con un centro de interpretación que explica cómo vivían los mahos. Es, sin duda, uno de los mejores lugares para empezar la ruta.
Cueva de Villaverde
La Cueva de Villaverde es un tubo volcánico de unos 190 metros en el norte de la isla. Los mahos la usaron como refugio y lugar de vida. Hoy está protegida, así que conviene informarse antes de visitar la zona.
La Pared y los barrancos con grabados
En el istmo de Jandía, La Pared recuerda el antiguo muro que, según la tradición, separaba los dos reinos. Por otro lado, los barrancos del Cavadero y de Tinojay guardan grabados rupestres. En Tinojay, incluso, aparecen dibujos de barcos tallados en la roca.
Betancuria y su museo arqueológico
Betancuria fue la primera capital de la isla. Sin embargo, sus monumentos más famosos son posteriores a la conquista. El convento de San Buenaventura y la iglesia de Santa María pertenecen ya a la época castellana. Aun así, el pueblo es una parada obligada, porque acoge el Museo Arqueológico de Fuerteventura. Allí puedes ver piezas halladas en Tindaya, Villaverde, La Atalayita o La Pared.
Consejos para visitar los monumentos prehispánicos de Fuerteventura
- Empieza por el museo de Betancuria y el centro de La Atalayita para entender el contexto.
- No toques ni pises los grabados: son frágiles y muchos han sufrido daños.
- Lleva agua, gorra y calzado cómodo, porque muchos sitios no tienen sombra.
- Consulta antes el mappa di Fuerteventura para organizar la ruta.
- Revisa el tiempo en directo con las webcams de Fuerteventura, sobre todo si sopla mucho viento.
En definitiva, los monumentos prehispánicos de Fuerteventura muestran otra cara de la isla, más allá del sol y la playa. Visitarlos es la mejor forma de conocer a los mahos y su forma de entender el paisaje.

